Béisbol del Táchira se abre camino

Julio César Vivas (izq) fue designado para abrir el Juego de las Estrellas en el Universitario de Caracas. (News Flash. (JC))
Julio César Vivas (izq) fue designado para abrir el Juego de las Estrellas en el Universitario de Caracas. (News Flash. (JC))
El béisbol tachirense, tras años de intenso trabajo comienza a arrojar resultados que nos llenan de orgullo, y que permiten lanzar el nombre de esta entidad al mundo del deporte de las cuatro esquinas.
No ha sido fácil. Han pasado años desde que se inició esa siembra, y es ahora cuando se comienzan a ver los frutos, en una entidad donde el fútbol es el deporte líder cien por ciento.
Y así, de la noche a la mañana encontramos a varios jóvenes vistiendo el uniforme de equipos en el béisbol profesional, con un alto porcentaje de posibilidades de estar en Grandes Ligas, y mantenerse en ese exigente compromiso.
Dixon Machado es una de esas esperanzas. Sin jugar en equipos de la liga venezolana, el joven de La Concordia debutó el pasado año con la organización de los Tigres de Detroit, y al comenzar la zafra criolla 2015-16 lo vimos defendiendo el campo-corto de los Leones del Caracas.
Y se abrió el camino. De Táriba, un muchacho de una familia de peloteros. Ellos no pasaron del amateurismo y softbol. Pero Julio Vivas tomó las cosas en serio y en base a trabajo, constancia, es una figura del pitcheo.
Vivas debutó con las Águilas del Zulia, colocado en condición de relevista, apaga-fuegos. En los Estados Unidos, el nacido en Táriba, municipio Cárdenas, pertenece a la organización de los Piratas de Pittsburgh.
En la temporada que acaba de finalizar, el lanzador derecho vio acción en la categoría Clase Corta y Clase A. Sus numeritos, 3 ganados sin derrotas, lanzando 56.1 innings, permitiendo 23 carreras, otorgó 24 boletos y abanicó a 58.
Observamos los numeritos que dejó con Águilas del Zulia. Un total de diez presentaciones, 2 triunfos sin derrotas, nueve episodios, ponchó a cinco bateadores, para dejar una efectividad de 5.0, sin conocer la derrota en 38 compromisos.
Noche de Estrellas. El béisbol, como muchos deportes, es una suerte de hoy aquí, y mañana quien sabe. Son profesionales y deben ir al frente de batalla que se les asigne. Para bien o para mal se dan esos cambios.
Ocurre que Navegantes del Magallanes requiere de pitcheo, para tratar de salir del sótano, y alegrar a sus parciales. Se organiza el canje de peloteros con las Aguilas del Zulia; y allí entra el pelotero de Táriba.
Carlos García, manager del conjunto del Cabriales, señaló en esa oportunidad que el cambio obedece a la necesidad de fortalecer el bullpen, en busca de mejores resultados. El cambio se registró el 24 de noviembre.
¿Qué dijo Vivas respecto a la transacción? Se mostró satisfecho. Sus familiares son seguidores del Magallanes, y piensa que llega a la divisa valenciana para tratar de ayudar, y mejorar en la tabla de posiciones.
Su estrenó no pudo ser mejor. El monticulista tachirense fue designado, nada más y nada menos, para abrir el Juego de las Estrellas que se jugó en el estadio de la Ciudad Universitaria, lanzando dos buenos episodios.
Julio César Vivas, con 23 años de edad, no descuida su trabajo y se enfoca en Grandes Ligas. Considera que debe ser llamado al equipo grande, cuando demuestre que está en condiciones, y alcanzar su mayor objetivo en esta carrera.
Con Vivas, llegan luego los gemelos Herlis (jardinero) y Hermis Rodríguez (pitcher); uno con las Águilas y otro con Tiburones de La Guaira. Ya tienen firma en el norte, con Filis de Filadelfia y Rockies de Colorado respectivamente.
Quienes trabajan con el beisbol en nuestro estado consideran que se despejó el camino para que muchos peloteros traten de seguir esa ruta. El trabajo de los scouts es de gran importancia para proyectar esas figuras.
Vamos a decir que Julio Vivas, los hermanos Rodríguez, van en ruta a ubicarse en Grandes Ligas, mientras que Dixon Machado ya lo logró como campo-corto de los Tigres de Detroit.
Podría ser que en una o dos temporadas, podamos ver lanzando a Vivas con Pittsburgh, a Hermis con los Rockies de Colorado, a Herlis en los jardines de los Filis de Filadelfia y a Machado reafirmándose con Detroit, donde comparte posición con el cubano José Iglesias.
Ese semillero se forma en dos organizaciones: El béisbol federado que prepara la asociación y Criollitos, de donde han salido las máximas figuras de nuestro diamante. Mucho camino por recorrer, pero con pie firme. (Gustavo Carrillo)