Venezuela, como selección de beisbol, carga todavía muchos fantasmas y presión en espalda. La responsabilidad de ser la mejor e imbencible a razón del cúmulo de estrellas que reúne en su roster así lo hacen suponer.

Pero la realidad, dura por demás, es que todos estos astros juntos no brillan y así quedó demostrado la madrugada de este sábado en el estadio Los Charros de Jalisco, donde Venezuela vivió un humillante debut en el Clásico Mundial de Beisbol, al caer derrotada por nocout 11-0 frente a Puerto Rico, en un partido que duró menos de ocho entradas y que se detuvo por la regla de la ”misericordia”, impuesta por los organizadores, cuando la diferencia es de más de 10 carreras.

Venezuela llegó al torneo con los últimos seis campeones de bateo de las Grandes Ligas.

El estelar abridor venezolano, Félix Hernández, pareció un simple mortal ante los maderos boricuas. ”El King” (0-1) apenas aguantó dos entradas y dos tercios, en los que recibió dos hits e igual número de carreras con 51 pitcheos.

Similar sucedió con los otros tres pitchers que siguieron en relevo, que fueron incapaces de detener el explosivo bateo rival.

T.J. Rivera sentenció el partido con un tablazo de dos carreras para detener el partido y totalizar sus tres carreras producidas en un séptimo inning de seis carreras puertorriqueñas contra Deolis Guerra, aunque sólo fue responsable de cuatro.

Carlos Correa y Yadier Molina también la sacaron del parque para Puerto Rico. El veterano Carlos Beltrán produjo dos carreras y anotó otro par.

Los dirigidos por Omar Vizquel solo pudieron conectar tres imparables ante el cuerpo de lanzadores boricuas.

La acción del grupo D continua hoy, cuando Puerto Rico (1-0) enfrente a México (0-1), Venezuela (0-1) intente dar vuelta a su bochornoso en una doble tanda frente a Italia.

(Redacción)