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Tachirenses rindieron homenaje a Manuel Fortoul

Manuel Fortoul, hijo, junto a su hija y el presidente del IDT, Fabián Uquillas, al lado del féretro de Manuel Rosendo Fortoul.(Foto/Jorge Castellanos)
Un niño, integrante de la Escuela Panteritas del Táchira, creación de Manuel Rosendo Fortoul, rinde homenaje al maestro. (Foto/Jorge Castellanos)
Un niño, integrante de la Escuela Panteritas del Táchira, creación de Manuel Rosendo Fortoul, rinde homenaje al maestro. (Foto/Jorge Castellanos)
Manuel Fortoul, hijo, junto a su hija y el presidente del IDT, Fabián Uquillas, al lado del féretro de Manuel Rosendo Fortoul.(Foto/Jorge Castellanos)
Manuel Fortoul, hijo, junto a su hija y el presidente del IDT, Fabián Uquillas, al lado del féretro de Manuel Rosendo Fortoul.(Foto/Jorge Castellanos)

El sempiterno grito de Manuel Rosendo Fortoul, primero como jugador, cuando la bola iba rumbo al canasto para una cesta de tres o dos puntos, y más adelante en el rol de entrenador, con su garra característica para dirigir, siempre con mentalidad ganadora, rondó durante todo el día y en la noche en el tabloncillo del gimnasio “Arminio Gutiérrez Castro”, de La Concordia.

En esta ocasión, el “Templo” del baloncesto tachirense no vibró como en las grandes batallas deportivas que libró Fortoul como integrante de la selección Táchira, desde las categorías menores hasta la de mayores, y también con la casaca del combinado nacional, en todas sus facetas.

Ayer se vivieron un día y una noche especial en el tabloncillo y tribunas del remozado escenario concordiano, no fue una cita deportiva para ver en acción al jugador, estratega y dirigente, sino para rendirle homenaje a quien tantas glorias dio al deporte regional y del país.

Marino Ochoa, entrenador y dirigente deportivo, pero por encima de todo amigo y colega de Manuel Fortoul por casi medio siglo, trajo a la memoria todas las bondades del ahora desaparecido hombre del baloncesto, de lo que significó para el deporte, para las generaciones del pasado, el presente y las que están por venir.

Fortoul inmortalizó el básquet tachirense

En 1950, con el “flaco” Fortoul para entonces en plan estelar, la selección amarilla y negra se coronó por primera vez campeona nacional en la rama masculina, galardón que a la postre sirvió como acicate para que el estado Táchira se ganara un sitial como una de las entidades de mayor relevancia dentro de la disciplina en el contexto venezolano.

El ahora abogado Jack D’ San Cristóbal, el ingeniero Rómulo Carreño y Rafael Uzcátegui, compañeros de equipo de Fortoul en la era dorada del baloncesto tachirense; doña Gloria Niño de Cortés, editora y gerente general de Diario La Nación, jugadora estrella en su  juventud, amén de otras figuras que dirigió Manuel Fortoul, recordaron todo lo que significó su figura para el Táchira y el país, quien el próximo 23 de septiembre arribaría a 86 años de edad.

Fabián Uquillas, presidente del Instituto del Deporte Tachirense, también se unió al duelo, se acercó hasta el  escenario deportivo para dar su sentido pésame a la esposa de Manuel Fortoul, Emilia Hirene Hidalgo de Fortoul, y a sus hijos, Isley y Manuel.

Víctor Modesto González y Gonzalo Fuentes Lacruz, expresidentes del IND-Táchira en el pasado; Luis Alfonso Ramírez, radiodifusor, locutor y periodista,  e infinidad de personajes más formaron parte de una larga feligresía que visitó al desaparecido hombre del baloncesto nacional.

Nunca se dio por vencido, hasta los últimos días de su vida y pese a la dificultad física, el poco movimiento en sus piernas, siempre estuvo atento a lo que sucedía en el gimnasio cubierto durante las 24 horas del día; el trabajo de las canteras, los futuros ases del mañana, presto al consejo oportuno, a cambio de nada, solo con la mente puesta a que en el mañana se convirtieran en hombres y mujeres útiles a la patria.

Fortoul no solo dejó huella como jugador, entrenador y formador de jugadores; el ser un hombre comprado al deporte lo llevó a fundar, primero, una institución que fue bautizada Glorias del Deporte, sino que más adelante, junto a Oscar Rondón, César Semidey, Édgar Bautista, Vladimir Vaz, Nelson Negrete y Miryam Porras, en condición de secretaria ejecutiva, crearon la Fundación Héroes del Deporte.

Panteritas del Táchira fue una de las hijas predilectas del “Viejo” Fortoul, una hechura suya, institución deportiva que brilla en el firmamento regional  y nacional en las categorías menores, ramas masculina y femenina; y Marino Ochoa fundó una escuela, que él mismo dirige, bautizada con el nombre de “Manuel Fortoul”.

Hoy, a las diez de la mañana, habrá una misa de cuerpo presente en el gimnasio cubierto de La Concordia, y de allí su cuerpo será llevado hasta el Cementerio Municipal, donde se le dará cristiana sepultura. Paz a su alma, que descanse hasta la eternidad querido “Viejo” Fortoul.  (Homero Duarte Corona)

Homero Duarte Corona