Christian Coleman quería ser una estrella de fútbol americano y ahora el rey de la velocidad

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Christian Coleman quería ser una estrella de fútbol americano y ahora el rey de la velocidad

El estadounidense Christian Coleman, de 23 años, destronó a su compatriota Justin Gatlin, de 37, como campeón del mundo de 100 metros con un tiempo de 9.76 segundos, mejor marca mundial del año, en el estadio Khalifa de Doha.

En una final desequilibrada, Gatlin llegó segundo con un crono de 9.89 y el canadiense Andre de Grasse logró la medalla de bronce con 9.90, récord personal.

Coleman, que ya era el rey del esprint en pista cubierta (campeón y plusmarquista mundial de 60 metros), extendió sus dominios al aire libre en la final con menos espectadores de la historia, con apenas 10.000 en las gradas.

Su historia

Hijo de una maestra y de un funcionario del Estado de Georgia, Christian Coleman estudió en una escuela religiosa, educado con valores cristianos. Y su historia podría haber sido muy diferente si sus pasos no hubieran sido reconducidos hacia el atletismo en lugar de la que era su primera opción y su gran pasión inicial, el fútbol americano.

No pudo ser la estrella de la NFL que soñaba mientras crecía jugando a su deporte favorito en Atlanta, pero desde ayer, cuando se proclamó campeón en los 100 metros del Mundial de Doha con un tiempo de 9s76/100, sí puede presumir de ser el hombre más rápido del mundo, de ser el nuevo rey al que todos observarán en detalle para no extrañar a Usain Bolt.

Fuera de las pistas el multicampeón jamaiquino, que después de marcar una época se retiró hace dos años en el Mundial de Londres, el heredero del trono es justamente quien en aquel momento, en 2017, terminó dos veces en un día delante de Bolt, al ir a su primer Copa del Mundo.

Su medalla de plata allí, con 21 años, fue la plataforma de lanzamiento hacia esta de oro, dejando segundo a su compatriota Justin Gatlin, su verdugo en suelo inglés.