sábado 24 octubre, 2020
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Silencio sepulcral en huestes aurinegras

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La Nación Deportes
El paraguayo Víctor Aquino fue uno de los jugadores que no renovaron contrato con el Deportivo Táchira para la próxima temporada. (Foto/ Jorge Castellanos)

Poco o nada se conoce en relación a contrataciones de jugadores, nativos y foráneos, que vendrían a cerrar filas en el ocho veces campeón venezolano, con miras a la temporada 2018 del fútbol profesional.

Una especie de silencio sepulcral en las huestes del aurinegro, la dirigencia, producto de los fiascos sufridos en la anterior campaña, el anuncio de nombres criollos y forasteros para venir a cerrar filas al equipo, sin que a la postre se concretara nada, ha traído consigo este manto de misterio por quienes tienen las riendas del club tachirense.

En los corrillos deportivos, en conversaciones callejeras y de familia, se hacen una y mil elucubraciones, la posible venida de nuevas caras, pero sin que haya el anuncio oficial, la voz autorizada que de una vez por todas termine con este “parto” entre quienes siguen a la divisa que ahora tiene como timonel a Francisco Stífano.

Es bien conocida la ida del paraguayo Víctor Aquino y de su tocayo, el neogranadino Víctor Córdoba, sumado a un par de elementos criollos, uno de ellos Josmar Zambrano, jugadores importantes pero que no estaban en los planes del recién incorporado cuerpo técnico.

Sin embargo, dentro de las informaciones que se filtran, se pudo conocer que la dirigencia está colocando los ojos en futbolistas de Centroamérica, especialmente de Panamá, mercado que ha surtido últimamente al balompié nacional con buenos resultados.

También  es vox pópuli que Jorge Silva, presidente de la institución amarilla y negra, ha dado una especie de tregua, a la espera que concluyan la Copa Venezuela y el Torneo Clausura 2017, para ir en busca de tocar algunos jugadores que militan en los equipos de uno y otro evento.

Pero esta premisa no será tarea fácil, se debe recurrir a una “buena chequera”, por aquello que la casi totalidad de estos jugadores tienen contrato vigente con sus clubes, que los obliga a rescindir del mismo, y es allí donde se complica la situación.

El Deportivo Táchira, luego del traspaso de poderes de los Kabchi a Jorge Silva, está en deuda con la afición, aún no ha logrado nada o muy poco, pues con Carlos Fabián Maldonado al frente, con una plantilla inferior a la que dirigió Daniel Farías, hizo un mejor papel que lo hecho por el antioqueño Santiago “Sachi” Escobar.

Esta semana comenzó la pretemporada el técnico Stífano, con jugadores que aún mantienen contrato con el equipo, sumado a muchachos de la cantera, a la espera que en los próximos días, iniciando el mes de diciembre, se incorporen lo que podrían ser las nuevas contrataciones, del patio y extranjeros.

Deben estar claros los dirigentes del aurinegro en que la época de oro en que el Deportivo Táchira y el Caracas F.C., dos de los equipos más laureados del acontecer del balompié rentado nacional, ganaban sobrados los campeonatos, hace rato se acabó, vivo ejemplo de ello los títulos alcanzados en el pasado reciente por el Deportivo Lara y el Zamora F.C., por solo nombrar dos de los combinados que pasaron a engrosar la lista de los equipos grandes del fútbol venezolano.

Producto de ello, la competencia es pareja, por lo menos cinco o media docena de equipos tienen condiciones para pelear el título, que obliga a los conjuntos con opción de ir  tras el campeonato a hacer contrataciones de primer nivel, jugadores que rindan, nacionales y foráneos.

Homero Duarte Corona