sábado 28 mayo, 2022
InicioNoticiasLa pataleta de Lewis Hamilton: 56 días para digerir la derrota más...

La pataleta de Lewis Hamilton: 56 días para digerir la derrota más dolorosa de su carrera

299 views

Cualquier gran deportista sabe que la derrota es mucho más frecuente que la victoria. Hay millones de ejemplos y frases motivacionales dichas y escritas al respecto, como la de los tiros libres de Michael Jordan. El problema llega cuando se asume que ganar es lo mínimo autoexigible para los grandísimos campeones.

Las circunstancias en las que se resolvió el Mundial de Fórmula 1 de 2022 han dado (y darán) para muchas líneas. Ni el mejor guionista de Hollywood hubiera soñado con esa última vuelta, en la que Max Verstappen se culminó como nuevo rey de la Fórmula 1 destronando a Lewis Hamilton. Después de dominar con puño de hierro, al británico le costó mucho asumir su derrota. Exactamente, 56 días.

Ese es el tiempo que ha pasado sin usar las redes sociales ni hacer una declaración pública. Desde el sábado 11 de diciembre, cuando aún mantenía la esperanza de salir triunfante de Abu Dhabi, Hamilton no había dicho esta boca es mía. Ni una declaración a la prensa (no habló después de la carrera), ni un tuit, ni un mensaje… Ni siquiera habló públicamente cuando fue nombrado Sir por la reina Isabel II. Nada de nada. Un ‘silenzio stampa’ que se ha leído como una rabieta por haber sido, en su opinión y la de sus acólitos, robado.

Un viaje de introspección

Entre ese sábado 11 de diciembre de 2021 y el 5 de febrero de 2022 pasaron 56 días en los que poco o nada se supo de Hamilton. Mientras Mercedes movía sus hilos entre bambalinas para hacerse con el poder fáctico en la Fórmula 1, con una estrategia digna de salir en series de moda como ‘House of Cards’ o ‘Succession’, Hamilton se retiró a meditar.

No se sabe bien dónde ha estado, porque ni él lo ha dicho ni se han publicado imágenes suyas hasta apenas unos días antes de su reaparición en las redes. De manera un tanto sospechosa, empezaron a circular imágenes de un Hamilton relativamente sonriente y tranquilo posando con fans en Los Ángeles, donde pasa buena parte de su tiempo cuando no está viajando de circuito a circuito.

Que Hamilton reaparezca a unos días de que Mercedes muestre el W13 es toda una declaración de intenciones. Aunque tiene contrato en vigor hasta que acabe la presente temporada y otra más, lo sucedido en Abu Dhabi se ha visto por él y su entorno como una medida de presión para que deje la competición.

En esa presunta persecución que hay contra él participan no sólo los responsables de a FIA, con el señaladísimo Michael Masi al frente, sino también un presunto lobby contrario a que haya pilotos de otras etnias distintas a la caucásica. Hamilton ha usado la carta del racismo y la desigualdad tantas veces que ya pocos le creen, si bien de momento la mantiene en la baraja por si acaso tiene que emplearla más adelante.

En los próximos días se espera que Toto Wolff y Hamilton se reúnan (o que se filtre que se han reunido, que es parecido pero no exactamente lo mismo) para tratar la estrategia de este año. En estos casi dos meses de introspección, el heptacampeón del mundo habrá cogido fuerzas para el reto de buscar el octavo título que se le escapó en 2021. Aunque para ello tendrá que superar a un Max Verstappen con la moral por las nubes y en un año con cambio normativo radical. ¿Habrá perdido su última oportunidad de romper el techo que tocó por primera vez Michael Schumacher?

- Advertisment -