Fútbol
Jonathan Gómez, exjugador de Santa Fe, confiesa que la ludopatía le “arruinó la vida” y busca recuperarse
martes 1 septiembre, 2026
El volante argentino de 36 años, quien brilló en Independiente Santa Fe entre 2016 y 2017, reveló en una entrevista exclusiva para el canal de YouTube MargaTV que su adicción a las apuestas en línea le ha dejado una deuda de 50 000 dólares, la pérdida de sus ahorros y la ruptura de su entorno familiar. “Perdí todo. Hoy perdí todo”, declaró sin rodeos, describiendo la situación como una “droga” que lo arrastró a un abismo del que apenas comienza a salir.
Gómez explicó que el primer contacto con los juegos de azar se dio en 2020, cuando la pandemia obligó a muchos deportistas a buscar distracciones en la pantalla. Lo que empezó como una actividad ocasional se transformó rápidamente en una compulsión que, según el propio futbolista, “compite en la penumbra” porque nadie percibe el daño mientras el jugador sigue apostando. La falta de control le llevó a incurrir en amenazas y extorsiones, y a comprometer su imagen pública, que había sido construida sobre títulos como la Liga colombiana, la Superliga y la Copa Suruga Bank 2016.
Consecuencias inmediatas
- Deuda acumulada: 50 000 USD en préstamos y créditos vinculados a apuestas.
- Pérdida de ingresos: sin contrato vigente, el excentrocampista no percibe salario ni bonificaciones.
- Daño familiar: la relación con su esposa e hijos está al borde del colapso, según sus propias palabras.
- Aislamiento social: la presión psicológica y el estigma de la ludopatía le impiden volver a los entrenamientos.
El futbolista admitió haber tomado decisiones “por temor”, lo que agravó la situación y le obligó a alejarse del deporte que siempre fue su pasión. “Mi carrera está en pausa. La imagen que construí se destruyó”, afirmó, añadiendo que la adicción le ha generado una “presión psicológica brutal”.
Ante la gravedad del caso, Gómez ha iniciado un tratamiento especializado para superar la dependencia. En la entrevista, entre lágrimas, manifestó su compromiso de “revertir todo” y recuperar la tranquilidad de su familia. “Quiero que mis hijos me vean feliz nuevamente y que las personas que me apoyaron no sufran como lo hicieron”, aseguró, subrayando su intención de pagar la deuda y reconstruir su reputación.
A pesar de los logros alcanzados en la cancha —participó en la campaña que le dio a Santa Fe la Liga y la Superliga, y formó parte del equipo que ganó la Copa Suruga Bank—, el volante se encuentra actualmente sin club y con dudas sobre si podrá volver a vestir una camiseta profesional. “No sé si el día de mañana la gente confiará en mí para volver a jugar”, confesó, mientras evalúa la posibilidad de retomar su carrera o dedicarse a otras actividades relacionadas con el fútbol.
El caso de Jonathan Gómez pone de relieve una problemática que, aunque frecuente, rara vez se discute abiertamente: la adicción a los juegos de azar entre deportistas. A diferencia de otras dependencias, el juego se mantiene en la sombra, lo que dificulta su detección y tratamiento. Expertos en salud mental advierten que la falta de apoyo institucional y la presión por mantener una imagen impecable pueden agravar la situación.
Jonathan Gómez se encuentra en una encrucijada: superar una adicción que él mismo compara con una droga y reconstruir una vida marcada por la pérdida de recursos y la desconfianza. Su testimonio, ahora público, busca alertar a la comunidad deportiva y a la sociedad en general sobre los peligros de la ludopatía, mientras él lucha por recuperar la estabilidad emocional y financiera que una vez disfrutó.









