Fútbol
Concacaf se une a la UEFA y frena el plan de la FIFA de vender parte del Mundial
viernes 31 julio, 2026
La decisión de 41 federaciones de Norte, Centroamérica y el Caribe, junto con los 55 miembros europeos, pone en jaque la propuesta de Gianni Infantino de abrir los derechos comerciales del fútbol a inversores privados.
En una reunión extraordinaria celebrada el 30 de julio, los presidentes de las 41 asociaciones que integran Concacaf rechazaron formalmente la iniciativa “FIFA Forward Enterprise”, que busca crear una sociedad con capital privado para gestionar los derechos de la Copa del Mundo y del Mundial de Clubes. La oposición se produce después de que la UEFA, representante de 55 federaciones europeas, expresara ya su desacuerdo con el mismo proyecto.
Motivos del rechazo
Los delegados concacafenses señalaron la falta de un proceso de revisión adecuado dentro de la FIFA. Según la confederación, la propuesta se presentó con un plazo “artificialmente corto” y sin la aprobación de los órganos de gobierno establecidos en los estatutos. Además, exigieron que cualquier modificación de los activos comerciales más valiosos del fútbol sea evaluada por el Consejo de la FIFA y sus comités técnicos.
Impacto financiero
FIFA Forward Enterprise está valorada en torno a los 20 000 millones de dólares. Una venta del 20 % de la sociedad equivaldría a aproximadamente 4 000 millones, fondos que la FIFA destinaría a programas de desarrollo y a incrementar las transferencias a las federaciones. Sin embargo, los críticos temen que la entrada de capital privado genere una dependencia permanente y que los ingresos futuros de los torneos queden sujetos a intereses externos.
Concacaf planteó utilizar las “vastas reservas” acumuladas por la FIFA, que podrían financiar el aumento de los recursos sin necesidad de vender participaciones. La confederación solicitó al Consejo de la FIFA iniciar conversaciones para definir cómo emplear esos fondos, manteniendo el control de los derechos dentro de la estructura institucional del fútbol.
Repercusiones políticas
Con 96 federaciones nacionales alineadas contra la medida, la presión sobre Gianni Infantino se intensifica. La UEFA ya había advertido que el Mundial no debe convertirse en un activo negociable para inversores y que la operación podría alterar la gestión de los calendarios y formatos de competición. Ahora, la FIFA debe decidir si retira la propuesta, la modifica o busca el respaldo necesario para seguir adelante.
Los representantes de Concacaf y la UEFA presentarán sus argumentos en la próxima Asamblea de la FIFA, programada para finales de este año. Mientras tanto, la comunidad futbolística mundial sigue atenta a la evolución de un debate que pone en juego la esencia del deporte y la manera en que se financiará su futuro.








