Boxeo regional se niega colgar los guantes y exige apoyo de los entes oficiales

La disciplina del boxeo regional se ha venido a menos, y parece difícil que se pueda recuperar, por una serie de situaciones que bien conocen los púgiles.

En primera instancia, se trata de un deporte que no ha podido cumplir su trabajo para designar cuadros directivos, y mientras esto ocurra, el deporte de los puños va sin rumbo fijo.

No cuenta con dirigentes. Esto es innegable, pero ocurre por no contar con los recursos necesarios, y sin tener el material que el deporte de los puños requiere.

Un apoyo del Instituto del Deporte, la Gobernadora Laydi Gómez y de la Alcaldía de San Cristóbal, podría ser una tabla de salvación para tratar de reactivar la disciplina, otorgándole un especio donde pueda realizar su labor.

No es un secreto que el deporte se ha ido a menos en nuestro país. La situación económica impide que la actividad del músculo pueda cumplir con muchas actividades, y los organismos encargados de aportar a las disciplinas, no cuentan con los recursos necesarios para salir adelante.

El boxeo, que en sus mejores años contó con el apoyo de los entes oficiales, y  mostrando una cantidad de dirigentes con muchas virtudes, se pudo trabajar, acudiendo a los campeonatos zonales, nacionales, y montando en diferentes municipios de nuestro estado, buenos programas con un potencial humano extraordinario.

Para mencionar un dirigente que aportó al máximo al boxeo, Jorge Mantilla, se encuentra un tanto retirado de la tarea, y no existen ingredientes que lo puedan motivar a regresar.

Hablar de clubes, poco a poco han ido desapareciendo. A estas alturas de la vida, podríamos decir que solo sobreviven, el club de Santa Ana del Táchira, El Piñal y Colón.

No es fácil mantener un club de boxeo, y menos cuando no se cuentan ni con instalaciones, ni con material para que trabajn los muchachos.

Ha sido imposible lograr que el Instituto del Deporte ubique un local para el trabajo diario, y el local ubicado en el Complejo Juan Maldonado, se otorgó a otro organismo y el boxeo quedó fuera.

Por eso, quienes aún quieren sacar a flote esta disciplina, formulan un llamado a la gobernadora, Laydi Gómez para que imponga sus buenos oficios y busque la manera de entregar material a esta actividad. Sacos, espejos, guantines, guanteletas, todo el material que se requiere en un gimnasio, y lo más importante, buscar un cuadrilátero y entregárselo a estos gladiadores.

De igual manera, invitan al presidente del Instituto del Deporte, Ismael Carreño, para que atienda a esta disciplina, y puedan conversar en torneo a lograr una salida que permita revivir el deporte de los puños.          

Es una tarea cuesta arriba. Solo se cuenta con el entusiasmo, con el deseo de servir de algunos jóvenes  que en la medida de las posibilidades, los más veteranos, puedan cumplir funciones como orientadores, entrenadores y en unos meses, poder contar con un grupo y asistir a intercambios con entidades cercanas, Barinas, Mérida, Trujillo y con el estado Zulia. Son los sueños de quienes no desean que desaparezca el exigente deporte de las narices chatas.

Gustavo Carrillo