Serena Williams confesó haber estado al borde de la muerte luego de dar a luz

Quiere volver pronto a las canchas| AP

La multicampeona Serena Williams ha reiterado en numerosas entrevistas concedidas tras convertirse en madre que esta es la mejor experiencia de su vida y que aunque el sinero, los títulos y el prestigio son cosas que aun quiere, considera que ya no los necesita, pues la sola existencia de su hija Alexis Olympia Ohanian Jr. ya la llena en demasía.

«Cuando estoy demasiado ansiosa pierdo partidos. Y siento que mucha de esa ansiedad ha desaparecido cuando nació Olympia. Saber que este precioso bebé me está esperando cuando llego a casa me hace sentir que no tengo que jugar otro partido. No necesito dinero, títulos o prestigio. Los quiero, pero no los necesito. Este es un sentimiento distinto para mí», reconoció Serena, algunas semanas atrás, en un entrevista con la revista Vogue.

Pero, cuando nació su hijo, Serena confesó que estuvo al borde de la muerte. «Casi me muero después de dar a luz», pues Sufrió una embolia pulmonar que le provocó una fuerte tos que hizo que los puntos de la cesárea se abrieran.

«Tras un embarazo fácil mi hija nació por cesárea de emergencia, al bajar drásticamente su ritmo cardíaco durante las contracciones. La intervención estuvo bien. Tener a Olympia entre mis brazos fue la experiencia más increíble que ha sentido en mi vida. Pero lo que sucedió pasadas 24 horas del parto fueron seis días de incertidumbre», contó Serena.

«Los médicos encontraron un gran hematoma y sangre coagulada en mi abdomen, por lo que tuve que volver a operarme para evitar que los coágulos fuesen a mis pulmones. Tengo la suerte de haber sobrevivido… Los médicos sabían exactamente qué hacer ante cada situación. Si no fuera por su cuidado profesional, hoy no estaría aquí», sostuvo la ex raqueta número 1 de la WTA.

Serena, quien es embajadora de la Unicef, lamentó el hecho de que no todas las mujeres en el mundo, especialmente aquellas que viven en países más pobres, no tienen la suerte que ella tuvo en complicaciones similares, en sus casos «a menudo no hay medicamentos, infraestructuras sanitarias o médicos para salvarlas», reflexionó la estadounidense y advirtió que «cada madre, en cualquier lugar, se merece tener un embarazo y un parto saludables, sin importar su raza».

(Vía Canchallena)