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Mercedes y Ferrari, ‘revancha en el desierto’

El piloto alemán de Ferrari, Sebastian Vettel, lucha su posición con su compatriota de Mercedes, Nico Rosberg, el 20 de marzo de 2016 en el circuito australiano de Melbourne (Foto: AFP)
El piloto alemán de Ferrari, Sebastian Vettel, lucha su posición con su compatriota de Mercedes, Nico Rosberg, el 20 de marzo de 2016 en el circuito australiano de Melbourne (Foto: AFP)

MANAMA, (AFP) -La Scuderia Ferrari, derrotada en Melbourne en la primera carrera de la nueva temporada de Fórmula 1, intentará reponerse del golpe en la segunda cita del curso, este fin de semana en Baréin, ante un Mercedes que ganó en Australia con Nico Rosberg y que quedó segundo con Lewis Hamilton, el vigente campeón del mundo.

Ferrari se ha propuesto que este 2016 no sea un pulso entre los dos Mercedes, como acabó siendo el pasado Mundial, y para ello confía especialmente en el alemán Sebastian Vettel, tercero en Melbourne.

Quien no estará el domingo será el español de McLaren, Fernando Alonso, piloto que más veces se ha impuesto en el circuito bareiní (2005,2006 y 2010). El piloto español no recibió este jueves el alta médica de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) tras su espectacular accidente en Melbourne y deberá esperar nuevas pruebas antes del Gran Premio de China para ver si le autorizan a correr.

Por ahora, su plaza al volante de uno de los McLaren la ocupará el debutante belga Stoffel Vandoorne, vigente campeón de la categoría GP2.

– Los otros aspirantes –

El hombre a batir por ahora es Rosberg. Teniendo en cuenta los últimos tres Grandes Premios de 2015, el alemán de Mercedes lleva cuatro carreras seguidas ganando en la Fórmula 1.

Más allá del duelo entre las dos escuderías favoritas, otros equipos intentarán confirmar las buenas sensaciones de Australia: los debutantes estadounidenses de Haas, los jóvenes de Toro Rosso, Max Verstappen y Carlos Sainz Jr, o incluso Renault Sport F1 (antes Lotus), que terminó casi en la zona de puntuación.

La temporada de Fórmula 1 no ha hecho más que comenzar y ya hay polémicas servidas en bandeja de plata.
Después de Melbourne, la Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA) envió una carta públicamente en la que criticaban el gobierno de la Fórmula 1.

«La Fórmula 1 atraviesa actualmente una época económica global difícil, debido a los cambios rápidos en las costumbres de los consumidores y modificaciones importantes en el paisaje mediático y televisivo», explicó la asociación, condenando los cambios «perturbadores» introducidos recientemente. Desde la GPDA se considera que el sistema de toma de decisiones es «obsoleto» y está «mal estructurado», lo que pone en riesgo el «crecimiento futuro».

– Polémico nuevo formato –
Los pilotos se quejaban principalmente del nuevo sistema de clasificación, con eliminaciones directas. Con ese formato, los pilotos más lentos son eliminados unos tras otros cada 90 segundos y los espectadores que pagaron por asistir a la sesión clasificatoria se encontraron ante un circuito casi vacío durante los últimos minutos.

Los principales actores de la Fórmula 1 criticaron el nuevo formato, que ellos mismos habían decidido y votado.
Se pensaba que el nuevo formato podía quedar abandonado de cara a Bahréin, tras una reunión de urgencia en Melbourne, pero finalmente el nuevo sistema será bajo el que se compita en Sakhir en busca de la ‘pole position’.

Toto Wolff, patrón de la escudería Mercedes-AMG, la vigente doble campeona mundial, vaticinó que las clasificaciones de Sakhir serán tan decepcionantes como las de Melbourne, calificadas de «sinsentido total» por su eminente adjunto, Niki Lauda, tres veces campeón del mundo de Fórmula 1.

«Vamos a ver todo esto con tranquilidad después de Bahréin», prometió Bernie Ecclestone, de 85 años y gran patrón de la Fórmula 1.

Las disputas de la Fórmula 1 se producirán en un marco político tenso, como es habitual en los últimos años en Baréin.
Cuatro personas fueron condenadas el martes a prisión a perpetuidad y otras seis a penas entre tres y quince años de prisión por ataques a la policía en manifestaciones chiíes.

En 2011, el Gran Premio de Baréin llegó a suspenderse debido a la revuelta que vivía el país, en el marco de la Primavera Árabe.

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