La lentitud de Coutinho tiene enfadado a Ernesto Valverde 

Philippe Coutinho se lesionó en noviembre jugando en el Giusseppe Meazza un partido de Champions League ante el Inter (1-1) y desde entonces perdió la chispa. Quiso volver antes de hora, dejando claro su compromiso, pero conforme pasaron las semanas, su presencia fue a menos y sus intervenciones con el grupo pasaron de desapercibidas a indignantes para muchos.

Coutinho comenzó la temporada como titular. Lo hizo en el interior zurdo, jugando por detrás de Messi, Suárez y Dembélé. Pero el Barça, pese a los resultados, sufría mucho y Valverde detectó que debía juntar más al equipo y abrochar el centro del campo con algo de músculo. Dembélé, pese a sus despistes y faltas de compañerismo, se ganó un puesto en el equipo y cuando el brasileño quiso meterse de pleno en la pugna por el puesto, vio, como bien definió el pasado jueves en Valencia Jon Aspiazu, segundo entrenador, que el francés “le había adelantado”.

Con todo, Coutinho no tira la toalla, pero va a su ritmo. Y muestra de ello es lo que sucedió el domingo de la pasada semana, cuando el brasileño se tomó con mucha calma su salida al terreno de juego del Coliseum Alfonso Pérez. El Barça ganaba 1-2 al Getafe, que apretaba con insistencia. El entrenador azulgrana quería mover el banquillo para ganar control de balón y por tanto, rebajar la intensidad de los ataques locales. Ordenó a Coutinho que saliese a calentar y éste lo hizo. Otra cosa fue cuando le pidió que se preparara para salir al terreno de juego. Como le sucedió esta misma temporada a Dembélé en el Camp Nou ante el Sevilla (2-1), el brasileño se confió y fue retrasando su salida al terreno de juego. El equipo se estaba jugando dar un golpe de autoridad en lo más alto de la clasificación tras el empate del Wanda Metropolitano entre el Atlético y el Sevilla (1-1), así como de otra derrota del Madrid en su estadio, esta vez frente a la Real Sociedad (0-2). Valverde no daba crédito y no entendió su parsimonia, pero no cambió su idea y le hizo salir: apareció en el tramo final del partido, jugando apenas los últimos ocho minutos del partido.

Ayer, en sala de prensa, Valverde trató de disculparle (“No siempre estás afortunado. En Valencia no hicimos un buen partido y Coutniho tendrá que mejorar, como todos”), aunque en el club saben que el entorno del futbolista es de gatillo rápido. En Inglaterra especulan que el Manchester United lo quiere, pero a día de hoy, en el Camp Nou, está etiquetado como “intransferible”.

 

AS.com