La historia de superación de Mendy: de la artritis y una silla de ruedas a fichar por el Real Madrid

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Mendy
La historia de superación de Mendy: de la artritis y una silla de ruedas a fichar por el Real Madrid

El flamante nuevo fichaje del Madrid recorrió un duro camino antes de llegar al Bernabéu. Incluso, cuando apenas tenía 14 años le dijeron que el fútbol se había terminado para él.

Hoy cumple un sueño al fichar por el Real Madrid , pero lo que pocos conocen de la historia de superación de Ferland Mendy es que incluso pudo dejar el fútbol a muy temprana edad. El hoy flamante nuevo lateral de Zidane empezó en las inferiores del PSG, pero cuando solo era un adolescente estuvo un buen tiempo luchando por levantarse de una silla de ruedas.

Con 14 años tuvo una lesión en la cadera que derivó en artritis, y se vio obligado a estar un año fuera de los campos de juego: tres meses enyesado, y otros tres se los pasó en el hospital pediátrico Necker, donde le dijeron que no podría volver a jugar al fútbol.

Incluso, Mendy estuvo un buen tiempo en silla de ruedas, mientras duraba su proceso de recuperación. Tras dejar el hospital se marchó a la localidad de Bullion, donde prácticamente empezó de cero.

Una vez recuperado dejó el PSG y se marchó al Mantois, un club de los alrededores de París donde poco a poco se fue reencontrando, primero, consigo mismo, y luego con ese fútbol con el que había despuntado un año antes.

Su progreso siguió y se marchó al Le Havre, uno de los grandes semilleros del fútbol parisino (de ahí surgieron Benjamin Mendy, Riyad Mahrez, Lass Diarra, Paul Pogba, Payet, Mandanda, Aubameyang, entre otros) hasta que el Olympique de Lyon lo fichó por cinco millones de euros, y desde ahí no paró hasta llegar al Real Madrid, que compró su ficha por 48 millones más 5 en variables.

«Nunca bajé los brazos. En ese momento, en mi cabeza me decía que era imposible no volver a andar, no volver a jugar al fútbol (…) Estuve en silla de ruedas un tiempo. Poco a poco, me enseñaron a volver a andar», contó tiempo después al diario Le Parisien.

«Jugué con dolores durante dos años, no me rendí y finalmente se pasó», contó en otra ocasión al diario deportivo L’Équipe.