El maratón de Boston tuvo uno de los finales más dramáticos de la historia 

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A pesar de que el Maratón de Boston tuvo uno de los finales más dramáticos y emotivos en las 123 ediciones de la competencia -el más antiguo del circuito mundial- el keniata Lawrence Cherono se llevó este lunes la victoria, aventajando por apenas dos segundos al etíope Lelisa Desisa, quien había ganado esta carrera en dos ediciones anteriores (2013 y 2015).

Cherono volvió a comandar la «legión keniata» que colocó a siete corredores en el top 10, dentro de una de las pruebas consideradas «majors» entre los maratones del mundo y que es la más dificultosa por su recorrido -por sus colinas- y su clima gélido.

Cherono terminó en 2h07m57s, mientras que la etíope Worknesh Degefa se impuso entre las mujeres con 2h23m51s.

En octubre del año pasado, Cherono fue una de las grandes figuras que prestigió los 21k de Buenos Aires, alcanzando el tercer puesto en 1h01m58s, su mejor marca personal para la distancia.

El ganador de dicha prueba, el etíope Mosinet Geremew, es una de las estrellas invitadas al maratón de Londres del próximo domingo, donde el «field» será encabezado por el recordman mundial, el keniata Eliud Kipchoge.

La victoria de Cherono en Boston lo consolida como uno de los mejores maratonistas del mundo, en una distancia de máxima exigencia y donde tiene un récord personal de 2h04m06s, conseguido a fines del año pasado en Amsterdam, justamente después de su paso por Buenos Aires.

Cherono repitió allí su triunfo de Amsterdam 2017 y también cuenta coin victorias en Sevilla (2015), Praga (2016) y Honolulu (2016 y 2017).

Momento de inspiración

El marine Micah Herndon colapsó en los últimos metros del Maratón de Boston, pero lo acabó a rastrar para homenajear a sus tres compañeros muertos en una explosión en Afganistán en 2010.

«Corro en honor a ellos. Ya no están aquí. Pero yo sí y soy capaz. Tengo la suerte de tener todas mis extremidades. Todavía puedo estar activo. Encuentro combustible en la simple idea de que puedo correr. Algunos no pueden», explica Micah Herndon en ‘The Record-Courier’ de Ohio.

«Si sufro un calambre mientras corro, o me duelen los pies, o estoy agotado… digo sus nombres en voz alta para mí. Pasaron por cosas mucho peores que yo, así que corro para ellos y sus familias», declaró el Marine.