Inicio Noticias Así fue la celebración de los Lakers tras coronarse en la NBA

Así fue la celebración de los Lakers tras coronarse en la NBA

Así fue la celebración de los Laker tras coronarse en la NBA
Así fue la celebración de los Laker tras coronarse en la NBA

Los Lakers de Los Ángeles han ganado el sexto juego de la final de la NBA 106-93 a los Heat de Miami, Lakers alcanzan su 17° título, uno muy especial, luego del desafortunado accidente donde perdiera la vida Kobe Bryant, una de las máximas figuras de la NBA el pasado enero.

LeBron James, que terminó con un triple-doble de 19+12+10 y sin cometer una sola pérdida de balón, sabía lo que tenía que hacer para no defraudar a quien le había dado el testigo como ‘rey’ de los Lakers. El alero no se dejó nada en el vestuario y abrió el fuego del partido con un mate que dejaba muy claro su plan de partido: aplastar al rival a base de defensa, velocidad y contundencia. Los Heat estaban exhaustos por el esfuerzo en el encuentro anterior y sólo el orgullo les mantenía con vida en el primer cuarto. El corazón y el acierto de Duncan Robinson que con dos triples en tres minutos parecía dispuesto a dar guerra a los angelinos. Nada más lejos de la realidad.

Los de Spoelstra aguantaron el primer cuarto (16-17, min 9), pero la entrada de Rondo lo cambió todo con nueve puntos en seis minutos que dispararon a los californianos y ni siquiera el retorno de Dragic pudo frenar la tormenta perfecta que se desató en el segundo parcial.

Aprovechando el cansancio de Butler y el estado físico de un Adebayo que no estaba en el partido, los Lakers desplegaron todo su arsenal físico -que no es poco- para sentenciar la final antes de irse a los vestuarios. Un espectacular parcial de 16-36 era la mejor prueba de ello. Con un LeBron en modo bestia, Davis haciendo lo que quería en las zonas y la aportación estelar de Rondo y Caldwell-Pope, los de Vogel eran muy superiores a un equipo que antes del descanso ya sumaba nueve pérdidas, traducidas en 14 puntos a la contra para los Lakers, y apenas un 34% de acierto en tiros de campo.

El mejor homenaje a Kobe Bryant

El alero LeBron James ya tiene en su poder un nuevo título de campeón de la NBA, el cuarto de su brillante carrera, después de que Los Angeles Lakers se exhibieran ante los Heat de Miami en el sexto partido de las Finales por 106-93, que ganaron 4-2 al mejor de siete.

Los Lakers consiguen así su decimoséptimo título de campeones, el primero desde el 2010, y empatan con los Celtics de Boston como las mejores dinastías de la liga.

James logra su cuarto anillo de campeón de la NBA con tres equipos diferentes, después de haber ganado dos con los Heat, el tercero con los Cavaliers de Cleveland y este cuarto con los Lakers, tras haber disputado 10 finales.

Aunque el partido duró 48 minutos, en realidad el título ya estaba definido desde el primer cuarto (28-20), cuando los Lakers quisieron hacer un baloncesto de verdad, tras haber sido menos competitivos en el tercero y quinto, para arrollar en todas las facetas del juego a unos Heat sin nada que ofrecer.

James, que acabo con un triple-doble de 28 puntos, 14 rebotes y 10 asistencias, que le hizo merecedor de su cuarto premio de Jugador Más Valioso (MVP) en las 10 finales que ha disputado, tenía ya definido el triunfo de los Lakers al concluir la primera parte con un parcial de 64-36.

El alero estrella consiguió su undécimo triple-doble en las Finales de la NBA, nueva marca en la historia de la liga.

El espíritu de Kobe

Los Lakers volvieron a su camiseta tradicional después que en el quinto partido llevaron las denominadas «Mamba» en honor al exescolta Kobe Bryant, que fue el último que le había dado un título a los Lakers, en 2010, con el español Pau Gasol también en el equipo.

James y el resto de los jugadores de los Lakers dijeron que luchar por el título y conseguirlo era «el mejor homenaje» que podían hacer al espíritu de Bryant, quien falleció en accidente de helicóptero el pasado enero junto a su hija Bianca, de 13 años, y otras siete personas más que viajan en la nave que se estrelló.

El pívot Bam Adebayo fue el único jugador de los Heat que se mantuvo competitivo frente a los Lakers al conseguir un doble-doble de 25 puntos, 10 rebotes, cinco asistencias y dos tapones.

Pero el escolta-alero Jimmy Butler, que había sido el mejor jugador de los Heat, en los dos triunfos que habían logrado, desapareció por completo y acabó el partido con apenas 12 puntos, ocho asistencias y siete rebotes.

Los mismos puntos que tuvo el alero Jae Crowder y el escolta Duncan Robinson, que en el quinto partido había sido decisivo con sus triples y apenas anotó 10 tantos para completar la lista de los cuatro jugadores de los Heat que tuvieron número de dos dígitos.

Locura en el vestuario de Los Angeles Lakers

En un 2020 en el que las fiestas están más que limitadas debido a las medidas de seguridad sanitarias, ver a un grupo de deportistas abrazarse, tirarse champán y bailotear y dar saltos se hace casi extraño.

Los Angeles Lakers mostraron la alegría por conquistar el título de campeones de la NBA en el propio vestuario de la cancha de Kissimmee, instantes después de ganar el sexto partido de las finales contra Miami Heat.

Comenzaron un tanto cautos, como el volcán que está borboteando humo antes de estallar. Con un LeBron James, MVP indiscutible, intentando contener las emociones, al final acabaron cogiendo las botellas de champán para echárselas por encima. En el momento en el que se abrió una, se abrieron todas.

Todo estaba medido al máximo detalle, hasta el punto de que todos los presentes tenían gafas de buceo para evitar que el líquido se les metiera en los ojos. Las camisetas y gorras conmemorativas acabaron empapadas en una celebración de la que no se libró ningún jugador ni entrenador.

Por ejemplo, Phil Handy, técnico asistente de Frank Vogel, grabó desde su móvil cómo lo vivieron dentro del vestuario. La alegría se desbordó en un equipo que sufrió a principios de año una de las mayores tragedias de su historia.

También las leyendas de los Lakers lo celebraron, aunque estos fuera de la cancha. Por ejemplo el histórico James Worthy, hoy comentarista televisivo, se olvidó de las normas de seguridad y se encendió un puro de la victoria para posar junto al trofeo de campeón.