43 años de una identidad

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Deportivo Táchira, el medio de catarsis por excelencia y principal fuente de alegría en los momentos de adversidad para los habitantes de esta tierra. (Foto/La Nación)
Deportivo Táchira, el medio de catarsis por excelencia y principal fuente de alegría en los momentos de adversidad para los habitantes de esta tierra. (Foto/La Nación)
Deportivo Táchira, el medio de catarsis por excelencia y principal fuente de alegría en los momentos de adversidad para los habitantes de esta tierra. (Foto/La Nación)

Hace 43 años, más que un equipo de fútbol, en el Táchira nació un nuevo motivo de identidad e idiosincrasia.
Quizá no tenía idea don Gaetano Greco que aquella idea suya de crear un equipo para satisfacer su afición por el deporte rey y honrar a su Juventus del alma, se transformaría con el paso de los años en el principal sentido de pertenencia para los nacidos en esta tierra, en el medio de catarsis por excelencia y principal fuente de alegría en los momentos de adversidad.
Y es que eso es hoy día el Deportivo Táchira para los tachirenses, un sentimiento, una pasión que ha convertido al estado en la primera plaza futbolera del país y una de las más importantes del continente.
“Este es el estado donde todo el mundo sabe o cree que sabe de fútbol”, dijo Kike Rosales a Diario La Nación, en ocasión de la edición aniversario ‘Táchira, amor y pasión por el fútbol’ editada en 2015, en la que destaca que esa convicción del ciudadano común “es lo mejor de este fenómeno social”.
“Creo que lo más grande es el sentido de pertenencia de la gente. Y ese sentido de pertenencia es el que nos lleva a desarrollar una identidad”, añadió Rosales entonces sobre algo que hoy no ha cambiado, sino que en todo caso se acentúa cada vez más, sobre todo porque el fútbol y el Deportivo Táchira es la principal carta de presentación del estado a lo largo del año, pues la Feria de San Sebastián y la Vuelta al Táchira, otros eventos que distinguen esta tierra, se dan por una corta temporada.
El fútbol, de la mano del Deportivo Táchira, fue capaz de desplazar al béisbol y el baloncesto de la cumbre de aficiones deportivas de los coterráneos.
Los 80’ marcaron la época dorada del aurinegro, cuando de la mano del entonces joven técnico argentino Carlos Horacio Moreno, el equipo, conformado por lo mejor del patio y refuerzos foráneos puntuales que terminaron dejando la piel en la cancha, el Deportivo Táchira se afianzó en el plano nacional y se internacionalizó con su seguidilla de participaciones en Libertadores, épicas por demás.
Fue tan importante aquella era que hoy muchos todavía la añoran, aunque se resignan a la metamorfosis que ha dado el fútbol, forzado por la globalización, y no les queda otra que respetar las nuevas formas y maneras de jugar, y conseguir las cosas.
La consecución de ocho títulos absolutos en el balompié profesional venezolano y una veintena de participaciones en Copa Libertadores son la ofrenda de este equipo a su gente, que por su fervor lo hizo convertirse en patrimonio histórico y cultural del estado en 2014, cuando cumplía sus primeros 40 años.

El mismo compromiso
Con todo y sus 43 años el Deportivo Táchira es como un niño eterno, pues todos anhelan que nunca deje de crecer. Futbolística e institucionalmente siempre se espera más y de eso son conscientes jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes; sea quien sea, todo el que ha pasado, el que está y el que vendrá sabe de la responsabilidad que supone estar al frente o vestir los colores del club.
Hoy día, después de varios años, las riendas del club vuelven a manos de un tachirense, Jorge Silva, quien bajo el estandarte del Grupo JHS, ha asumido el control del gigante andino, con la obsesión de sacarlo campeón en su año de estreno, pero también de potenciarlo como una empresa, que pueda dejar algo más que buenas sensaciones a los habitantes del estado que ven en el aurinegro mucho más que una simple afición.
Feliz cumpleaños y larga vida al Deportivo Táchira. (María José Salcedo)

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