Motor
Accidente de Oliver Bearman en Japón reaviva el debate sobre los motores híbridos en la Fórmula 1
domingo 29 marzo, 2026
El Gran Premio de Japón dejó más que una carrera polémica este domingo. El joven piloto británico de Haas, Oliver Bearman (20 años), protagonizó un fuerte accidente a más de 300 km/h en el circuito de Suzuka, reabriendo el debate sobre los motores híbridos que dividen al paddock desde su implementación. El incidente, que dejó al monoplaza destrozado contra una barrera de seguridad, ha puesto en jaque la seguridad en una categoría donde las diferencias de velocidad entre rivales pueden superar los 50 km/h.
Bearman evitó chocar con el Alpine de Franco Colapinto —que circulaba a 250 km/h por una maniobra para recargar su batería eléctrica—, pero perdió el control de su Haas al intentar esquivarlo. Aunque el británico salió ileso (solo con una contusión en la rodilla), el accidente ha generado críticas inmediatas por parte de los pilotos, que exigen ajustes urgentes en el reglamento antes de que se repitan situaciones similares en circuitos urbanos como Mónaco, Bakú o Singapur, donde los márgenes de error son mínimos.
Sainz y Verstappen alzan la voz: “La FIA debe actuar”
El piloto español de Williams, Carlos Sainz Jr., representante de los corredores ante la FIA, fue contundente: “Habíamos advertido de que este tipo de accidentes llegarían. Por suerte, había vía de escape, pero ¿y en Bakú o Singapur?”. El madrileño criticó la gestión de la energía eléctrica, clave en los nuevos motores (50% térmicos, 50% eléctricos), que obligan a los pilotos a alternar entre modos de potencia para ahorrar batería, generando diferencias abismales de velocidad en pista.
La polémica no se limita a los novatos. Max Verstappen, tetracampeón del mundo y figura dominante hasta 2024, ha calificado el nuevo reglamento como un “desastre”, comparando las carreras con “Mario Kart” o una “Fórmula E con esteroides”. En declaraciones a la BBC, el neerlandés confesó su desencanto: “¿Realmente vale la pena? (…) Prefiero pasar más tiempo con mi familia que en un deporte que ya no me satisface”. Verstappen, octavo en Japón, arrastra un inicio de temporada complicado con un Red Bull que, según él, es “ingobernable” y le impide luchar por victorias.
La FIA promete revisión, pero los pilotos piden acción inmediata
Tras el accidente, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) anunció una “revisión estructurada” de las normas, aunque advirtió que cualquier cambio en la gestión de la energía requiere “simulaciones técnicas minuciosas”. Motorsport.com reveló que la FIA, la F1 y los equipos podrían aprovechar el parón de abril (cancelados los GP de Baréin y Arabia Saudí por la guerra) para debatir soluciones.
Bearman, por su parte, reconoció en un comunicado que la diferencia de velocidad entre su Haas y el Alpine de Colapinto fue determinante: “No tenía suficiente espacio en la pista. Es parte de las nuevas reglas, pero es un desafío enorme”. Mientras, la escudería Haas ya trabaja en reparar el monoplaza para el próximo GP de Miami (4-5 de mayo), donde los pilotos esperan que la FIA introduzca medidas paliativas, como limitar los modos de potencia en zonas de riesgo.
¿Hacia un 2026 con más riesgos?
El debate trasciende lo deportivo. La F1 apuesta por los motores híbridos para favorecer los adelantamientos, pero la realidad está demostrando que, en circuitos con poco margen, las diferencias de velocidad pueden ser letales. Pilotos como Lando Norris (McLaren) o George Russell (Mercedes) han secundado las críticas, aunque sin llegar a la radicalidad de Verstappen.
Con el campeonato en juego y la presión sobre la FIA, el futuro de estos motores —y la seguridad de los pilotos— pende de un hilo. Mientras, Bearman, que salió ileso pero con el coche destrozado, resumió el sentir general: “Esto no es lo que esperábamos de la F1”.









