Inicio Fútbol Épica remontada del Barça a un Granada que rozó la historia 

Épica remontada del Barça a un Granada que rozó la historia 

El Barcelona se ha clasificado para las semifinales de la Copa del Rey a costa de un Granada que rozó dejar a los culés fuera. Dos fallos de Umtiti clamorosos sacaron del encuentro a los de Koeman, pero remontaron en los últimos cinco minutos, forzaron una prórroga y ahí se impusieron las pilas del club blaugrana.

Aarón, portero del Granada que se coronó en este encuentro (aunque acabó siendo villano), evitó que durante la primera mitad Trincao, Messi y hasta Araújo de cabeza marcasen. Tanto lo pagaron, que cuando la defensa culé se hizo un lío absoluto que culminó con un error de Umtiti que propició que Robert Kennedy se llevase la gloria en forma de gol.

El tanto bloqueó al Barça. El Granada empezó a creer en la victoria, y más aún cuando de nuevo Umtiti habilitó, tras una pérdida de balón de Busquets en el centro del campo, a Roberto Soldado. El delantero ganó por velocidad al francés, groseramente lento, para hacer el 2-0. Diego Martínez guardó la ropa y echó atrás a sus jugadores. En esta situación, los nazaríes se crecieron a hombros de Aarón, que paró todo y lo que no fue suyo se fue al palo, como un par de disparos de Trincao.

La entrada de Dembélé y Trincao no fue suficiente. El francés, de hecho, rozó el 2-1 con un disparo a la escuadra que se estrelló en el palo cuando se rozaba el 87. Ese golpe despertó al Barcelona: Griezmann aprovecho un fallo grosero de Aarón par aponer el 2-1 y en el 91, Jordi Alba se fue con todo para hacer el 2-2. El encuentro se fue a la prórroga… y vaya prórroga.

Arrancó con un disparo al palo de Messi y continuó con un cabezazo de Griezmann a la red, imparable para Aarón. El 2-3 hizo creer del todo al Barça, pero una inocente falta en el área de Dest provocó un penalti que Fede Vico marcó justo antes del descanso del añadido. 3-3 en el marcador, la gasolina justa y ambos equipos con opciones.

El Barça llegó con más pilas al final, y el Granada lo pagó. De Jong aprovechó un mal rechace de Aarón para hacer el 3-4 y Jordi Alba, ya con el equipo andaluz hundido, hizo el definitivo 3-5 con un golazo por la escuadra.