Fútbol
Bolivia se clasifica para la final del repechaje mundialista tras vencer a Surinam en un duelo dramático
viernes 27 marzo, 2026
La Selección de Bolivia logró este viernes un triunfo agónico por 2-1 sobre Surinam en el estadio BBVA de Monterrey, México, y se clasificó para la final del repechaje internacional rumbo al Mundial de Norteamérica 2026. El equipo dirigido por Óscar Villegas, que no disputa una Copa del Mundo desde 1994, enfrentará el próximo 30 de marzo a Irak en el último duelo que le permitirá soñar con volver a un torneo global después de 32 años.
El partido comenzó con un planteamiento táctico claro: Bolivia buscó controlar el balón desde el mediocampo, liderado por Ramiro Vaca, mientras Surinam se plantó con un bloque defensivo de cinco atrás para protegerse y lanzar contragolpes por las bandas. Sin embargo, la falta de contundencia en ataque fue evidente desde el inicio. Robson Matheus y Enzo Monteiro desperdiciaron ocasiones claras frente al portero Etienne Vaessen, reflejando la sequía goleadora que arrastra Bolivia en la eliminatoria sudamericana, donde apenas anotó 17 tantos en toda la fase.
El primer gol llegó temprano en el segundo tiempo. Una pelota que la defensa boliviana no logró despejar quedó viva en el área, y Liam van Gelderen aprovechó para poner en ventaja a Surinam al minuto 48. El tanto despertó a la Verde, que respondió con dos cambios decisivos: Moisés Paniagua y Rodrigo Godoy entraron para refrescar el ataque.
Paniagua, que marcó su primer gol en la eliminatoria, igualó el marcador al 72′ con un remate preciso dentro del área. Siete minutos después, Godoy provocó un penalti que Miguel Terceros, jugador del Santos de Brasil, convirtió con frialdad para el 2-1 definitivo. El tanto desató la euforia en las gradas, donde los hinchas bolivianos superaron ampliamente en número y entusiasmo a los surinameses.
Los minutos finales fueron de aguante extremo. Surinam se volcó al ataque en busca del empate, pero Bolivia defendió con orden y sacrificio, consciente de que un gol más significaba la eliminación. El pitazo final desató el festejo colectivo, con el grito tradicional de “Bo-bo-bo, Li-li-li, Via-via-via” resonando en el Gigante de Acero, como se conoce al estadio del Monterrey.
El triunfo fue presenciado por 33.547 espectadores, entre ellos el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien observó también el despliegue de seguridad implementado por autoridades mexicanas con elementos del Ejército, la Guardia Nacional y cuerpos policiales estatales y municipales.
Bolivia saltó al campo con 10 jugadores que no habían nacido cuando la Verde disputó su último Mundial, salvo el portero Guillermo Viscarra, de 33 años, quien vivió con emoción el himno nacional. La generación actual enfrentará ahora a Irak, que previamente eliminó a Tailandia, en un duelo que definirá cuál de los dos equipos obtendrá el último boleto disponible para el repechaje global.
En el otro partido del repechaje A, Nueva Caledonia se medirá a Jamaica, con el ganador enfrentando posteriormente a la República Democrática del Congo por un lugar en la repesca final.









