Curiosidades
Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ponen a la venta su mansión de lujo en Cascais por falta de privacidad
domingo 18 enero, 2026
La residencia de 5.000 m², valorada en 35 millones de euros, abandona el mercado inmobiliario portugués tras una decisión motivada por la exposición constante que su ubicación genera.
En los primeros días de 2026, la emblemática casa de Cristiano Ronaldo en la zona costera de Cascais volvió a ser noticia. El futbolista portugués y su pareja, Georgina Rodríguez, anunciaron la puesta en venta de la propiedad, cuyo precio ronda los 35 millones de euros. La causa principal: la imposibilidad de garantizar la intimidad que la familia requiere.
La mansión, situada en la urbanización Quinta da Marinha, se construyó entre 2020 y 2024 sobre una parcela de 12.000 m². Con una superficie habitable cercana a los 5.000 m², el proyecto combinó materiales de alta gama —mármol italiano, griferías de oro macizo y un mural exclusivo de Louis Vuitton— con tecnología de última generación. Entre sus instalaciones destacan una piscina exterior, una piscina interior climatizada, spa, sala de masajes, gimnasio profesional, cine privado y un garaje con capacidad para 20 vehículos, además de una playa artificial de acceso restringido.
A pesar de la magnitud de la inversión y del cuidado puesto en cada detalle, la ubicación resultó ser el punto crítico. La zona, rodeada de campos de golf y centros hípicos, permite que desde varios ángulos se visualice la vivienda, lo que ha generado una exposición constante a la que la familia no está dispuesta a renunciar. Según fuentes locales, Ronaldo intentó adquirir terrenos colindantes para crear una barrera de privacidad, pero los propietarios se negaron a vender, lo que selló la decisión de poner la casa en el mercado.
El anuncio también ha puesto de relieve los planes familiares que se habían trazado en Cascais. La pareja había contemplado una vida estable en la región, con la escolarización de sus hijos en colegios privados locales y la integración en la comunidad. Sin embargo, la falta de aislamiento se convirtió en un obstáculo insalvable, obligando a reconsiderar el futuro del proyecto residencial.
El precio solicitado refleja tanto el valor del terreno como el nivel de lujo incorporado durante años de construcción personalizada. Expertos inmobiliarios estiman que la oferta podría atraer a compradores internacionales interesados en propiedades de alto standing, aunque la particularidad de la ubicación podría limitar el número de interesados dispuestos a asumir el reto de la privacidad.
Con la venta en marcha, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez buscan una nueva residencia que combine seguridad, tranquilidad y la discreción necesaria para su vida familiar. La decisión marca el cierre de uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos del deportista, al tiempo que abre la puerta a una posible reubicación en un entorno que garantice la intimidad que la familia valora.








