Carlos Galvis no está al cien por ciento, pero aspira a llegar en la mejor forma en el terreno  plano, antes que aparezca la montaña. (Foto/Omar Hernández)
Carlos Galvis no está al cien por ciento, pero aspira a llegar en la mejor forma en el terreno plano, antes que aparezca la montaña. (Foto/Omar Hernández)
En Peribeca, minutos antes de partir la segunda etapa, Diario La Nación habló por unos minutos con el santanense Carlos Galvis, actual rey de la Vuelta al Táchira, mostrando siempre su modestia, un hombre campechano, aún sin hacer alarde de grandeza.
Reconoció el integrante del equipo Androni Giocattoli-Venezuela no estar en su mejor forma, anda en un 70 por ciento, producto de que apenas se recupera del chikunguña, un virus que afecta a miles de venezolanos; sin embargo, es optimista, cree firmemente en que llegará al tope de condiciones antes de que asome el terreno de montaña, topografía que le favorece una enormidad, es su gran aliada en carretera.
Más adelante, cuando la carrera tomó la vía al llano, en la ruta hacia El Piñal, el flamante campeón del Giro tachirense se metió en una fuga en compañía de Luis Díaz (Gobierno del Táchira), que duró muy poco, rápidamente fueron absorbidos por el lote; pero lo importante del detalle -el corredor corroboró lo que le confesó al periodista en Peribeca-, fue su afán por examinarse él mismo, para saber hasta dónde ha progresado su recuperación.
No quiso entrar en detalles cuando se le interrogó en relación a su aspiración a la segunda corona, pues “hay muchos rivales de peso, el de mayores pergaminos José Rujano, que anda tras la cuarta corona, además de varios representantes de la Lotería del Táchira y otros muchachos de la Gobernación del Táchira”, sentenció.
Su alistamiento de cara a la Vuelta al Táchira lo hizo en solitario, sin ningún compañero suyo, pero sí con el respaldo de un compadre suyo que desde su vehículo siempre estuvo atento para prestarle cualquier auxilio: subió hasta la Casa del Padre, el Liceo Militar Jáuregui y el cerro El Cristo de Capacho, tres finales de etapas de la competencia que ahora está en pleno desarrollo.
El gran interrogante que queda en el ambiente es: ¿Si el año pasado, sin tener un equipo de primer nivel, que sí lo tiene este año, logró coronarse -aunque no al final de la competencia, fue segundo, detrás de Jimmy Briceño, en primera instancia declarado campeón, pero más tarde despojado del trono por cuestiones de dopaje-, por qué no pelear en esta ocasión el galardón, sabiendo que tiene un mejor grupo humano que lo respalde…?
El meollo del asunto está en que su condición física no es la misma, independientemente ande buscando su mejor forma, por un lado, y por el otro, en esta edición de la Vuelta los rivales son más aquilatados, comenzando por José Rujano, amén de los loteros, y aunado a ello el equipo Gobernación del Táchira, que tiene en Jonathan Camargo y Yeison Delgado dos rivales postineros.
Bueno, el tiempo será el gran juez, cuando comience la hora suprema de la carrera, el terreno de montaña, ese primer round en La Grita, se podrá empezar a sacar conclusiones, cuáles son los más indicados para ir por el apetecido manjar que es la corona de la Vuelta al Táchira, una de las competencias de mayor prestigio en el concierto nacional e internacional. (Homero Duarte Corona)