Tras fichar con la Juventus hace una semana, Tomás Rincón podría tener su gran debut “bianconero” esta tarde (3.15 pm hora de Venezuela) frente al Bologna, en partido correspondiente a la jornada 19 de la Serie A. La prensa italiana lo coloca en el probable 11, mientras que el técnico Massimiliano Allegrino está seguro de ello, aunque sí lo incluyó en la convocatoria.
En todo caso, el volante tachirense ya hizo lo más difícil, como recalar en un club de la magnitud del multicampeón de Italia, un hecho irrefutable y fruto de 21 años consagrados a una carrera que empezó en un pasajero plan vacacional a mediados de 1990, de la mano de Carlos Maldonado.
Sí, el empinado camino a la élite del consagrado capitán de la Vinotinto comenzó un día de julio en 1995 a la edad de siete años, cuando en un campamento vacacional, organizado por la Escuela de Futbol Rodríguez y tutelado por Maldonado, dio cuenta de su talento y carácter. Pronto comenzaría a dar de qué hablar.
Y es que al año, Rincón alcanzaba su primera final en la categoría Mundialito con el equipo que se conformó de aquel campamento y del cual él sobrevive como único futbolista de proyección. Aquel partido significó su primera gran derrota (3-0), justamente frente a la Escuela Monseñor Arias Blanco, que se convertiría en breve en su academia insigne.

Ocho años “arianos”
Luego de mostrarse en la categoría Mundialito, Tomás Rincón fue pronto apetecido por varias escuelas de fútbol, aunque la Monseñor Arias Blanco sería la elegida para llevar adelante su formación por los próximos ocho años.
“A pesar de la edad, siempre mostró seriedad. Su talento era evidente y como persona siempre mostró gran compañerismo”, describe el profesor Jorge Olivares al Tomás Rincón que dirigió en la categoría Pre Infantil y que hoy a sus 28 años todavía conserva ese mismo perfil.
La chapa de campeón fue distintiva de Rincón en casi toda su etapa formativa, pues llegó a cosechar hasta siete títulos en torneos municipales (4), estatales (2) y nacionales (1), en las diferentes categorías.

Era profesional
La consolidación de un futbolista comienza en su trayectoria profesional. Y la de Tomás inició fuera de su patio, en el extinto Unión Atlético Maracaibo, donde de la mano de su primer tutor, Carlos Maldonado, debutó en la temporada 2006-2007 en partido frente al Monagas. Sería el primero de los más de 300 partidos disputados en su carrera.
Al no contar con la continuidad deseada, Rincón emigró al Zamora en la temporada 2007-2008 y luego al Deportivo Táchira para la zafra 2008-2009. Pero los días de Tomás estaban contados en Venezuela, pues pronto, sólo tres años después de su debut profesional le llegó la oportunidad de internacionalizarse al dar el gran salto al Hamburgo alemán.
Cinco temporadas en el equipo teutón (2009-2014) le valieron hacerse un nombre en Europa. Por su garra, coraje y ganas en la cancha pronto lo compararían con Genaro Gattuso o ‘el jefecito’ Javier Mascherano, aunque luego se ganó su propio apodo: El General, como se le identifica desde entonces.
Su mejor etapa hasta ahora la ha vivido en el Génova, el equipo que le abrió la puerta al Calcio, donde se consolidó como un jugador recio, de sobrada fortaleza, carácter, disciplina y gol (marcó en cuatro ocasiones).
Ahora con su llegada a la Juventus aspira romper esquemas y “ganarlo todo”, como lo dijo en su presentación, pero para ello debe ganar la confianza del DT, que de entrada lo valora como “un gran jugador, muy profesional, con características útiles a la causa del equipo”.
(María José Salcedo)

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